Inicias como chef o ingresaste a una nueva cocina, estas ansioso, hay incertidumbre en ti, buscas causar buena impresión, por eso es vital tener en cuenta los siguientes consejos para tener una mejor adaptación:

Escucha y anota

Llega temprano en tu primer día, camina por la cocina, ubican donde van cosas, pregunta las dudas que tengas sobre maquinaria.

Aprende el estilo de trabajo

Cada cocina es diferente, tiene su estilo, tiene su sistema de trabajo y tiene su “sentido del humor” bien especial. Observa, mira y aprende. Ve si son tranquilos o frenéticos, si son excesivamente serios o flexibles. Analiza tu entorno. Prepárate e intenta encajar en el estilo.

Ubica lo elemental: horas de ingreso, de servicio y el menú

La puntualidad es fundamental, pregunta y aprende bien tus horas de ingreso y las horas claves dentro de la cocina: A qué hora empieza el servicio de almuerzo o cena, horas de limpieza profunda, la hora en la que llega el chef (para que causes buena impresión) y sobretodo, apréndete el menú del lugar.

A moverse, nunca quieto

No te detengas, no te quedes parado, nunca te quedes sin hacer nada. Es la peor seña que puede dar un cocinero/aprendiz en sus primeros días (en el fondo, siempre). Si no hay nada que hacer, date unas vueltas y pregunta si necesitan ayuda, inclusive pregunta al que lava los platos. Si no hay nada que hacer, pues mantén limpio tu puesto y ordena.

Ten los utensilios necesarios

Revisa a cada rato tu puesto: ¿Tienes todo lo que necesitas? ¿Tablas, cuchillos, MEP? Ve que todo esté siempre en su sitio y mantén un orden constante. En los momentos intensos de servicio te hará falta un lugar bien preparado.

Habla cuando se debe

Los primeros días tendrás muchas dudas, pregúntalas. Pero aun así hazlo al mínimo. A la hora del servicio y las comandas concéntrate y solo responde, consulta lo necesario pero no hables de más. La concentración es absoluta. De tanto hablar te puedes olvidar de lo vital y de las comandas de platos que después te reclamaran. Lo otro importante es que hay momentos y momentos dentro de una cocina: Momentos para hablar y para quedarse callado: si el chef habla, tu escuchas y callas. Si la cocina anda de buen humor, puedes aportar anécdotas graciosas. Pero todo en su instante específico.

Toma un respiro y piensa

El trabajo en una cocina es intenso, hay presión, stress y demanda. Pero en cuanto puedas respira profundo, relájate, reflexiona lo que has aprendido. Vuelve a analizar el entorno de la cocina y conéctate bien. Mantén un equilibrio y aprende a trabajar bajo presión. Y siempre date tus tiempos.

Con información de: Imchef