A continuación un decálogo de la RAE, que son un conjunto de normas o consejos que son básicos para el desarrollo de cualquier actividad, es titulado “17 cosas sobre el vino que me hubiese gustado que me expliquen.

La autoría de este decálogo la tiene Meritxell Falgueras, Sommelier, periodista, jurado internacional e investigadora universitaria, Nariz de Oro Joven Promesa, y quinta generación de una de las tiendas de vinos más reconocidas de la Ciudad Condal, el Celler de Gelida.

El vino se disfruta conociendo todas las variedades de uva que se cultivan en nuestro país y sin conocerlas también, como explica Meritxell Falgueras en su bio de Twitter (@winesandthecity), ‘No todos nacemos enseñados, y en cuestión del vino hay unas normas no escritas que acabas conociendo con el tiempo, pero que agradeces leerlas antes de que sea demasiado tarde’.

1- Que todo el mundo pide el segundo vino más económico del restaurante. Porque creemos que así no se notará que lo hacemos por el precio, pero todos, incluido tu camarero y el que comparte la mesa contigo, lo saben.

2- Que lo difícil no es conocer un vino bueno que cueste 30 € sino uno de 15 que parezca que valga el doble.

3- Que no hay rebajas en el vino y que cuando hay ofertas es porque la añada no es la que corresponde en el mercado o porque tienen demasiado cupo y poco espacio.

4- Que el mejor maridaje es un vino que te guste con una comida que adores. No te tienes que obsesionar con las reglas, disfruta de tus excepciones.

5- Que el mejor vino con mala compañía sabe a vinagre y que un vino decente con una buena conversación te puede saber a gloria.

6- Que nunca hay bastante espumoso en una casa, así que no sólo el tinto sirve para regalar.

7- Que las botellas mágnum envejecen mejor y que cuando se abren se acaban.

8- Que no hay que guardar los rosados y la mayoría de los blancos.

9- Que tienes que oler las copas antes de poner el vino, porque a veces el olor indeseable vienen de ellas.

10- Que después de todos los sacacorchos que se han inventado el mejor es el simple de dos palancas.

11- Que en verano una cubitera con poquísimo hielo y agua fría hace que el tinto se pueda beber.

12- Que cuando las playas están llenas los sitios de enoturismo no, y al revés. Otoño es la temporada alta de las bodegas y cuando tienen más trabajo con la vendimia.

13- Que con un pequeño curso de cata pierdes el miedo a mover la copa y puedes pasar por un entendido.

14- Que nunca sabes suficiente de vino y no sabes cuánto sabe tu interlocutor, así que humildad delante de cada copa de vino.

15- Que cada vez que catas un vino, aunque ya lo conozcas, es una página en blanco.

16- Que la vendimia es definitoria pero lo importante es que te guste el tipo de vino y te fíes de la bodega.

17- Que hay mucho trabajo detrás de una botella de vino, así que, antes de criticar un vino, pensémoslo un par de veces.