Los aceites infusionados suele hacer la diferencia en cualquier platillo, por simple que sea, y son los cómplices perfectos del cocinero para darle un toque de sorpresa a cualquier receta.

Su elaboración es sencilla y se hacen como tradicionalmente se prepara cualquier maceración.Para infusionar un aceite con alguna esencia puedes utilizar cualquier ingrediente que tengas a la mano pero ojo —y esto es muy importante— deben ser naturales y frescos para que desprendan su sabor y aroma con mayor fuerza. En estos casos vale la pena que utilices aceite virgen o extra virgen de oliva para potenciar la preparación y conservarla por más tiempo, además de ser los más saludables.

Para que comiences a adentrarte en el maravilloso mundo de la alquimia con aceites te compartimos nuestras tres recetas favoritas de aceites infusionados:

De romero y cítricos

Nos gusta este aceite para aderezar ensaladas y verduras a la parrilla. Se prepara con dos tazas de aceite de oliva virgen, media taza de ramitas de romero fresco y limpio, una cucharada de cáscaras de cítricos —que pueden ser de limón, naranja o mandarina—. Combina todo al fuego para que el aceite se entibie solamente, durante unos cinco minutos; deja enfriar y embotella o enfrasca.

De tomillo y jitomate deshidratado

Resulta ideal para cualquier preparación con quesos, como pueden ser las ensaladas estilo caprese, una preparación con burrata o quesos frescos con vegetales y hierbas de olor. Este aceite se prepara mezclando dos tazas de aceite de oliva virgen con media taza de jitomates deshidratados, media cucharadita de granos enteros de pimienta negra y una ramita de tomillo. Los ingredientes se mezclan en una cacerola y al fuego se entibia en aceite cinco minutos; se paga y se embotella.

De albahaca

Este aceite nos encanta para tener a la mano casi para cualquier preparación. Los pescados sellados en un poco de aceite de albahaca cobran una vida distinta y el aroma es delicioso. Para su preparación se toma media taza de hojas de albahaca fresca enteras y se mezclan dentro de una botella de aceite de oliva —vale la pena que sea extra virgen—. Deja macerar durante tres o cuatro días a temperatura ambiente dentro de la botella y estará listo para ser utilizado.

Una vez preparados los aceites se mantienen en perfecto estado hasta durante un año, siempre y cuando estén debidamente envasados en recipientes herméticos —de vidrio opaco de preferencia— y los guardes en lugares frescos lejos de la luz del sol.

Ahora sí que ya sabes cómo prepararlos experimenta con tus hierbas de olor y especias favoritas y sorprende a todos con tus aceites personalizados.

Fuente: Animal Gourmet