Quién diría que el proceso por el que el maíz pasa para convertirse en tortillas, la nixtamalización, contamina. Este procedimiento tienen más de 7 mil años, y consiste en colocar el maíz en agua con cal y cocerlo de 15 a30 minutos, para después reposar a temperatura ambiente para que la cascarita del maíz, llamada pericarpio, se desprenda. Posteriormente los granos se pasan por el molino y así se obtiene la masa para tortillas.

Pero el agua con que se coció, el desecho conocido como nejayote, es lo que contemina, ya que se tira directo al desagüe sin ningún tratamiento.

Ante esta situación un grupo de la UAM-I, liderado por el doctor Gerardo Ramírez Romero, crearon molinos sustentables que hacen posible la reutilización del nejayote.

A través de cargas eléctricas aplicadas al nejayote, los investigadores lograron obtener agua limpia que se puede utilizar para moler, lavar y acarrear el maíz; también disminuyeron el consumo de agua en 50% durante el proceso.

El doctor Ramírez Romero cuenta que ya comenzaron un proyecto para instalar diez molinos sustentables en diez molinos de nixtamalización, lo que será financiado por el Fondo Sectorial de Innovación de la Secretaría de Economía (SE) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Fuente: Animal Gourmet