Carmel Winery, la bodega más grande de Israel, puso en marcha un proyecto que cuenta con la colaboración el Restaurante Catit del chef Meir Adoni de Tel Aviv, llamado Foodography, y se define como el arte de la perfecta captura de imágenes de alimentos usando un smartphone.

Este proyecto surge con el auge del uso de las redes sociales, como Instagram, para compartir las fotografías de los platos que se comen en los restaurantes. En muchas ocasiones las fotos no hacen justicia al trabajo que hay detrás, por eso cada vez es más habitual encontrar tutoriales e incluso talleres en los que enseñan cómo hacer buenas fotografías con el teléfono móvil.

Hubo un tiempo en el que algunos cocineros prohibían hacer fotos a sus platos, pero vieron que era un error, las redes sociales son un medio de promoción gratuito que hay que explotar, por eso ha habido iniciativas como ésta.

Foodography va más allá, se trata de una experiencia gastronómica especialmente creada para que sea compartida enInstagram, parece ser que está en marcha desde el pasado mes de febrero y de momento está programada hasta el próximo mes de junio.

Según leemos aquí, disfrutar de la experiencia Foodography cuesta 155 dólares por hora, y parece haber sido un rotundo éxito.

El primer ‘plato Instagram’ se llama Limbo, es un plato que tiene el fondo de fotografía y una ranura para colocar el teléfono. El segundo plato Instagram se llama 360, la razón es que el plato se posa sobre una plataforma en la que puede girar 360º, además también cuenta con un soporte para el teléfono móvil, de forma que el comensal tiene las manos libres para grabar un vídeo para Instagram girando el plato.

Fuente: http://www.gastronomiaycia.com/