Dentro de la medicina tradicional china consideran a las serpientes con importantes propiedades reconstituyentes y revitalizantes, desde el incremento de la virilidad hasta el tratamiento de problemas de salud como la caída del cabello, el dolor de espalada o el reumatismo.

Es por esta razón por la cual en Así podemos encontrar diversos platillos con este ingrediente, incluso hay quienes han llegado a beber el rectil, cortando su cabeza y vertiendo la sangre que que brota en un vaso de shot de tequila, o mezclando los fluidos corporales de la serpiente ­–como sangre o bilis­– con alcohol.

Sin embargo, lo más común es introducir una serpiente venenosa entera –a veces todavía con vida, y a veces especies en peligro de extinción– en una jarra con vino de arroz u otro tipo de alcohol.

Se deja reposar ahí durante varios meses mientras el etanol absorbe la “esencia” de la serpiente y descompone el veneno.

De acuerdo con Lin, autor de “Extreme Cuisine” (cocina extrema) y fundador de Deep End Dining (cena de profundo final), un blog de comida dedicado a algunos de los platos más extraños del mundo, el licor tiene “un sabor directo: vino de arroz con un acabado de proteína, como un pollo que sabe a pescado”.

Su versión era simplemente de alcohol y serpiente, pero la bebida a menudo incluye hierbas y especias, como ginseng o bayas de goji, que mejoran el sabor.

Fuente: Animal Gourmet