Es muy común escuchar la frase de que “el desayuno es la comida más importante del día”, pero de acuerdo con un informe del Observatorio Nacional de Obesidad de Reino Unido concluyó que no es claro si hay una relación causal con el Índice de Masa Corporal (IMC, o peso) o si el desayuno es simplemente uno de los muchos factores que contribuyen a un peso saludable”.

Los pocos estudios clínicos que existen que alteraron los hábitos alimenticios de las personas muestran que no hay impacto en las medidas anatómicas.

El más grande, publicado en el American Journal of Clinical Nutrition, le pidió a 300 personas con sobrepeso u obesas saltarse el desayuno por cuatro meses. Y los resultados arrojados fueron, “no hubo ninguna diferencia en la cantidad de kilos perdidos”, dice David Allison, a cargo del estudio de la Universidad de Alabama.

Según el profesor, la gente que se salta el desayuno probablemente sólo trata de controlar su propio peso.

Y uno de los peligros para quienes están acostumbrados a no tomarlo y comienzan a hacerlo es que puede derivar en subir de peso, si no comen menos el resto del día.

Alison Tedstone pertenece a una de las muchas instituciones a nivel mundial que dice que el desayuno es algo bueno. Y apunta a un estudio que muestra que la gente que se salta el desayuno tiende a tener más peso, lo que ya sabemos, es una asociación, no una causalidad.

Pero Tedstone, nutricionista jefe de Public Health England, está de acuerdo en que “la evidencia no es para nada concluyente respecto de tomar desayuno”.

Sin embargo, dice que es la comida más fácil de consumir de manera correcta durante el día y que saltársela inevitablemente conlleva el riesgo de estar comiendo entre comidas algo poco saludable lo que a su vez deriva en una lucha constante para lograr el equilibrio de nutrientes necesario, al no comenzar bien el día.

Fuente: Animal Gourmet