Como parte del New York City Wine & Food Festival, en que seis chefs mexicanos mostraron diferentes ciudades de nuestro país a seis de Nueva York, Robert Truitt viajó al Distrito Federal para empaparse de sus sabores de la mano de Mikel Alonso, chef del Biko.

Robert Truitt es parte de la nueva generación de reposteros que está cambiando la escena gastronómica en Nueva York desde el restaurante Ai Fiori en Manhattan. A Robert le brillan los ojos cada vez que se le pregunta sobre México porque, además, se casó con una mexicana que conoció en un restaurante, cuando ella era su cliente.

La ciudad de Puebla ocupa un lugar especial en su biografía, porque fue ahí donde se casó y bautizó a su primer hijo. De luna de miel, Truitt y Mónica, su esposa, recorrieron por un mes Veracruz, Guanajuato, la ciudad de México y Oaxaca para el día de muertos.

En la demostración que realizaron para el NYCWFF, Truitt y Alonso mostraron al público estadounidense cómo preparar un bombón de chocolate con ganache de chile meco, vainilla, maíz, café y piloncillo.

Robert Truitt se confiesa enamorado sobre todo de la Ciudad de México. “Siempre hay algo emocionante que comer, en la calle o en restaurantes, no hay forma de que te aburras. Aunque he estado ahí muchas veces, siento que todavía no he visto nada”, dice.

Su restaurante favorito es Los Parados, donde siempre se come un taco de chile poblano con queso. “Lo que más me sorprende de la cocina mexicana son los sabores que pueden obtenerse a partir de tanta simplicidad. Nunca sabrás a qué debe de saber una tortilla hasta que la comas en El Bajío”.

Truitt busca experimentar siempre con ingredientes mexicanos en su cocina en el restaurante Ai Fiori en Manhattan. Le gusta utilizar orégano en todo lo que puede y tamarindo por su “acidez balanceada” que, dice, es perfecta para hacer postres y para mezclar en bebidas con bourbon. De México también se lleva a su cocina el chile, la vainilla y la canela.

Robert Truitt comenzó su carrera como aprendiz del chef Guillermo Pernot, pasó por la cocina de Masaharu Morimoto y en 2005 abrió su restaurante Room 4 Dessert, su propuesta enfocada totalmente a la cocina dulce.

Fuente: Animal Gourmet