Propietaria de La Cucaracha, uno de los pocos restaurantes auténticamente mexicanos en la ciudad de Roma en Italia, Diana Beltrán se ha convertido en uno de los referentes para quienes quieren conocer los sabores de la cocina mexicana.

Actualmente sus clientes incluyen desde cardenales y gobernadores o políticos mexicanos y latinoamericanos que pasan por la Ciudad Eterna, hasta futbolistas o figuras del espectáculo italianas, como los cantantes Fiorella Mannoia o Raf y algunos participantes del popular programa televisivo Ballando con le Stelle.

“Nuestro cliente fijo era el exprocurador Rafael Macedo de la Concha cuando trabajaba como agregado naval en Italia. También viene el exministro italiano Rocco Buttiglione, entre otros” , dijo la chef.

Beltrán ofrece además servicios de catering para clientes privados e institucionales, como embajadas, y da cursos de cocina en toda Italia. Es igualmente autora del libro Messico, con 100 recetas de la tradición mexicana que se pueden preparar con los ingredientes que se encuentran fácilmente en el país europeo.

En los banquetes ha llegado a atender incluso al Papa emérito Benedicto XVI, mientras que en diciembre de cada año es la encargada oficial de cocinar para cientos de personas que asisten en El Vaticano a la presentación del tradicional Nacimiento, que suele incluir piezas realizadas por artesanos mexicanos.

La chef llegó a Italia a los 18 años de edad en un viaje de intercambio que debía durar 12 meses. Sin embargo, se quedó por amor, pues conoció a un italiano con el que después se casó y tuvo un hijo.

“En mis primeros años en Italia me dedicaba solamente a ser mamá, hasta que un ex embajador me preguntó si conocía un buen restaurante mexicano, porque quería ofrecer un banquete para 100 personas. Le dije que yo le cocinaba y le conseguía todo. Me puso a prueba y la cena fue un éxito. Después la oficina de Turismo mexicano me pidió preparar un evento con bocadillos mexicanos para tres mil personas en Calabria (sur) y también pasé la prueba”, relató.

A raíz de esos éxitos un amigo italiano le propuso asociarse para abrir un restaurante mexicano en Roma y así fue como nació ‘La Cucaracha’.