Antes de cambiar de trabajo, es necesario analizar varios factores, como los beneficios y las desventajas, las alternativas de desarrollo, la estabilidad, la empresa por la que se optará y otra serie de elementos.

Entre otros puntos, es importante analizar el escenario laboral y considerar factores como la proyección, además de las oportunidades que surjan para asumir mayores responsabilidades en la nueva empresa.

No es una tarea fácil. Por lo que Gloria Rosas, gerente de relaciones públicas del portal de empleo Bumeran.com, comparte cinco razones por las que un nuevo trabajo puede resultar mejor que el que se tiene:

1. Desarrollo profesional. Si las personas sienten que su ocupación se ha vuelto rutinaria y no pueden incrementar su proceso de aprendizaje, lo mejor es optar por un reto que implique mayor perfeccionamiento, además de explorar nuevos campos y herramientas. Lo trascendental es lograr una proyección a lo largo del tiempo e incluso pensar en un cargo donde pueda ascender, asumiendo nuevas responsabilidades y dirección de equipos.

2. Posibilidades de capacitación. Puede ser uno de los puntos que marque la diferencia a la hora de optar por otro empleo. Existen muchas empresas que potencian a sus colaboradores de buen desempeño, financiando carreras de posgrado, capacitaciones, cursos de idioma o seminarios. Esta opción suele ser muy valorada dentro del mercado laboral, ya que existen muchos que quieren estudiar, pero no pueden darse el lujo de abandonar su trabajo.

Esta preparación no sólo radica en cursos, sino que también existe la oportunidad de desempeñarse junto a mentores de renombre que les permitirán aprender, crecer y estar permanentemente motivados.

3. Acceso a contactos. Antes de tomar cualquier determinación es fundamental considerar si el nuevo cargo le permitirá generar una red de contactos extensa y diversa. Los profesionales no pueden pretender que son capaces de realizar todas las tareas y una red en 360 grados.

4. Necesidad del mercado. Para algunas personas puede resultar mucho más atractivo trabajar en un lugar donde sientan que realmente los necesitan. Así, muchos prefieren sentar las bases de un equipo, más que ser una pieza prescindible donde se mantiene un sistema de tareas rígido y cerrado a los cambios.

5. Ambiente laboral y comodidad. Para quienes trabajan constantemente en equipo también influyen los compañeros de trabajo y las oficinas, las cuales deben de brindar comodidad y ser agradables. Estas son sólo algunas de las variantes que debe barajar una persona al momento de resolver si un trabajo tiene o no buen ambiente, aunque no existe una definición estándar del entorno ideal.

En este aspecto, el horario también es un punto a considerar, ya que existen personas que otorgan una especial relevancia al equilibrio del tiempo entre lo laboral y lo personal.